Invitado por la Embajada de Francia en Helsinki y el Instituto Francés de Finlandia, Boris Cyrulnik, Philippe Duval y yo [profesor de Ciencias de la Educación en la Universidad de Lumière-Lyon-II] tuvimos la suerte de hacer un viaje de estudios a lo que algunos consideran un "modelo educativo", en el que nos deberíamos inspirar. Es cierto, que tras el ligero descenso de Finlandia en el ranking PISA, estas demandas son menos apremiantes y la moda un poco pasada ...
Tal vez erróneamente, ya que los sistemas escolares asiáticos que dominan la clasificación (Corea Sur, Shanghai, Taiwán, etc.) lo hacen muy bien en las pruebas internacionales al precio de una competencia académica feroz, de una escuela duplicada por entrenamientos extraescolares intensivos y de unos considerables daños psicológicos y sociales.
En este sentido, Finlandia sigue siendo, entre los países que obtienen muy buenos resultados, el que parece más equilibrado, tan atento a los resultados académicos como al desarrollo del niño, a los temas de orientación como a la política familiar.
... Por todo esto considero especialmente interesante observar de cerca cómo funciona la educación allí: he tenido la suerte de hacerlo, así como la de disfrutar de la mirada de Philippe Duval, especialista en la primera infancia; y de Boris Cyrulnik conocido por su defensa de la competencia psicológica y el apego en todo lo que promueve la "resiliencia" de cada niño.
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